Dicen que el amor lo puede todo y ahora que San Valentín está a la vuelta de la esquina, nos preguntamos, ¿es válido esto también en el mundo de las marcas y su gestión? ¿Qué es una love brand? ¿Qué empresas conocemos que sean love brands? ¿Cómo conseguir que tu marca lo sea interna y externamente? 
A ojos inexpertos, la marca quizás se conciba como aquello que acompaña al producto. Primero se piensa el producto, se desarrolla y se comunica, dejando la marca únicamente como un añadido. Sin embargo, la marca es el activo más importante de cualquier empresa, el corazón y la personalidad de toda compañía. Y las love brands son más conscientes que ninguna.

Una love brand es aquella que logra que sus clientes se sientan emocionalmente vinculados con la marca. A cambio, a la hora de elegir, estos usuarios siempre son fieles a ella.

Por ello, las marcas deben afanarse por construir una marca estable y de éxito trabajando la estrategia de marca y alimentando ese activo sin descanso. El objetivo es multiplicar por mil esa inversión realizada y convertirse en una referencia.

La marca tiene un papel fundamental en la decisión de compra del consumidor gracias al fenómeno fan. Los consumidores, a la hora de adquirir un producto o servicio, sienten la necesidad de identificarse con la empresa de la que van a ser clientes. Necesitan ver que la marca satisface sus carencias y aspiraciones más profundas. Conocer a tu público objetivo, saber qué necesita y qué valor ofrecerle es clave. Por eso, una de las palabras clave para el desarrollo de una love brand es la empatía.

Según un estudio de Harvard Business Review, cuando somos empáticos, compartimos los mismos pensamientos o emociones con alguien y comprendemos esos sentimientos. Entonces, el cerebro humano libera una hormona llamada oxitocina, directamente relacionada con el amor y la felicidad. De esta manera, si una empresa comunica basándose en la empatía, el consumidor será más proclive a desarrollar sentimientos positivos respecto a la marca.

¿En qué pilares se sostiene una love brand?


Apple ha sido durante años quizás el ejemplo más claro de love brand. Tiene un producto de calidad y bien posicionado en la mente del consumidor y posee una estrategia de marca impecable. Si la compañía desapareciese mañana, dejaría un vacío irremplazable en mucha de su audiencia.

Aunque para desarrollar una marca no existe una receta perfecta que te asegure el éxito rotundo, las marcas más valiosas del mundo como Amazon, Apple, Microsoft o Google tienen algo en común. Un propósito definido en torno al cual gira toda la estrategia de marca: el cliente.

Una marca que pone en el centro de su estrategia las necesidades del consumidor está destinada a generar valor desde la perspectiva de los clientes y a desarrollarse y crecer en un entorno con mucha competencia.

Otro de los pilares en los que se sostiene una love brand es la coherencia de marca: en los productos, en las comunicaciones o incluso en las políticas internas de la compañía. En este aspecto, la comunicación de la empresa es uno de los elementos más importantes pues, como ya sabemos, sentará las bases de la relación con el consumidor.

Continuando con el ejemplo de Apple, no es difícil darse cuenta de que todas las acciones de comunicación que lanza siguen el mismo estilo, el mismo tono y la misma estética visual. El objetivo de diseñar un estilo propio es desarrollar una identidad consistente, original y reconocible para tu público objetivo, en otros términos, ser el top of mind.

Este posicionamiento de marca se alcanza con dos sencillos pasos. Por un lado, una buena implementación de los recursos de tu marca a partir de una gestión de marca eficiente. Una buena implementación consiste en hacer un uso correcto y coherente de las creatividades, los logos y demás recursos de marca, aplicar campañas sin errores, pero también formar a los empleados sobre la utilización de todos esos recursos.

Por otro lado, estar siempre presente, es decir, acompañar a tus clientes en todo momento. Para ello, es necesario que la comunicación de la empresa sea adaptable a los cambios y a las circunstancias, moldeándose para acompañar a los clientes en cualquier situación que estén viviendo. Es una oportunidad para conectar, interactuar y hacerte escuchar, que la relación con los consumidores no sea una mera transacción comercial o una comunicación únicamente informativa.

Las reglas de oro para conseguir ser una love brand


Para resumir, estas son cuatro reglas de oro para que tu marca se convierta en una love brand:

1. Conoce al público al que te diriges para conseguir conectar con él.
2. La empatía es el mejor aliado para crear relaciones emocionales con el consumidor.
3. Crea coherencia de marca diseñando una identidad consistente e implementando de manera correcta los recursos de marca.
4. Acompaña al consumidor en cualquier situación.


Autor:
Irene Palomino
Departamento de Marketing
Share
linkedin
twitter
facebook

Comentarios

Únete a la conversación

He leído y acepto las Condiciones de Uso y Política de privacidad de esta página web

Acepto recibir contenidos y novedades

Enviar comentario
Gracias por tu comentario.

Tu comentario se publicará en cuanto sea revisado.

¿Quieres más información?

Escribe tus datos y nos pondremos en contacto contigo
* Campos obligatorios

Acepto recibir contenidos y novedades

He leído y acepto las Condiciones de Uso y Política de privacidad de esta página web

Enviar
gracias
Hola
¡Gracias por tu interés!
Estamos deseando enseñarte que podemos hacer para tu marca.
Nos comunicaremos con usted por correo electrónico o por teléfono tan pronto como sea posible.

BrandCenter Aggylon Team
ok!
LinkedIn Youtube Twitter
logo-aggylon

© Copyright BrandCenter® - All rights reserved

close
Esta web utiliza cookies para ofrecer una mejor experiencia de navegación. Si continúas navegando consideraremos que aceptas su uso. Más información. Aceptar